Un ‘tour de force’ por el clima

Nube de tormenta

Si las emisiones no se redujeran rápidamente, realizando un “tour de force” por el clima, los períodos sin precipitaciones en verano en los Pirineos a finales de siglo durarían de media cinco días más. Más aún, estos períodos de sequía se verían acompañados de un aumento de la temperatura de 6 grados centígrados por encima de los valores actuales. Así lo afirma un estudio llevado a cabo por un equipo de la Universidad de Barcelona.

Desastres meteorológicos

Sin lugar a dudas, estamos sufriendo unos fenómenos meteorológicos cada vez más intensos. Es decir, que cuando hace calor, hace muchísimo calor; que cuando llueve, el cielo mana como nunca; que si nieva, un día cae un buen grueso y ya no más. Esto no es más que la confirmación de lo que hace años y años se había anunciado: que si no se detenían urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero, el clima cambiaría y la meteorología pasaría a ser extrema en nuestra latitud. A consecuencia de la materialización de estos cambios meteorológicos, la salud, la economía y la biodiversidad están siendo gravemente perjudicados. En otras palabras, el cambio climático es una amenaza real para la vida, tal como la conocemos.

El rol de los humanos

Por suerte, al final se ha reconocido que la causa de todo ello es la actividad humana.

Por otro lado, también se sabe lo que se debe hacer: dejar de quemar combustibles fósiles para evitar las emisiones de CO₂.

Simultáneamente, los gobiernos, conscientes de que la conversión del sistema energético daría un impulso al mercado del trabajo y la economía, hacen planes. Con todo, no se vislumbra quién quiere ser el primero que haga el “tour de force” necesario para impulsar definitivamente el nuevo paradigma socio-económico.

Por el contrario, intentos de reconversión económica y retrocesos políticos se ven todos los días. Desde el debate del chuletón al punto en España, hasta la modificación del factor para convertir la energía eléctrica en energía primaria. Siendo este un parámetro importante de la política energética, que la Unión Europea ha reducido, penalizando así la electricidad de las renovables y favoreciendo la producción a base de combustibles fósiles.

No obstante, es razonable pensar que la adaptación de cualquier estructura económica, política o cultural, a unas nuevas condiciones económicas, técnicas, sociales, etc., se debe hacer siempre con un acompañamiento de medidas gubernamentales proporcionales, hasta su consecución. Pero, eso sí, sin marear la perdiz, que es lo que se está haciendo actualmente con el tema del clima.

Por ello, también seria razonable pensar que se debería juzgar a los gobernantes negacionistas, aquellos que ahora disimulan o se esconden, por no aplicar cuando debían el principio de precaución. Por su culpa la población está encajando con grande sufrimientos su falta de prudencia. Su cobardía. Porque el saber que en los Pirineos la temperatura subirá 6ºC no te puede dejar frío.

Esta es la versión en castellano del articulo original publicado en el Diari d’Andorra