Tasa de contaminación

Precisamente ahora, cuando en todo el mundo se está produciendo un claro retorno del Estado, el gobierno andorrano ha hecho una arrancada de caballo y parada de burro en el tema de la tasa sobre el carbono. Ante una triple crisis como la que nos enfrentamos, climática, económica y sanitaria, hay que aumentar el gasto público, el déficit y la deuda. De lo contrario, el desastre está servido.

La tasa verde

Lógicamente, en la recaudación fiscal la ayuda el establecimiento de una tasa verde. En serán necesarios más, de tasas. Los adversarios a la tasa del carbono alegan la poca sensibilidad hacia las firmas recogidas entre la ciudadanía. El éxito de la recogida es compresible: si a una persona que acaba de llenar el depósito en una gasolinera se le invita a firmar una petición diciéndole que es porque no pague más dinero por el mismo, su reacción será: donde debo firmar? Ahora bien, firmaría si se le explicara que, más allá de las razones económicas, hay otros factores tanto o más importantes?

Hablemos

Es un hecho que el sector ha construido un hábito entre su base de datos de clientes, con un mensaje claro: en Andorra la gasolina es barata. Por ello han mantenido una política de precios bajos. Si la gasolina es barata, lo es porque la hemos estado subvencionando a costa del medio ambiente y, por consiguiente, de nuestra salud. Dicho de otro modo, a los carburantes no se les ha aplicado los costes externos por la contaminación que genera su extracción, transformación, distribución y combustión. En otras palabras, los carburantes son baratos porque no se les ha aplicado ninguna tasa de contaminación. Por lo tanto, debemos saludar esta nueva tasa.

Subir los sueldos

Para paliar su impacto económico sólo hay que aumentar los salarios más bajos, para que las familias, los jóvenes, la clase trabajadora puedan hacer frente a la nueva gasto sin sufrir para llegar a fin de mes. Al contrario, los entendidos afirman que subiendo los salarios se observa como los precios tienden a subir. Más margen de beneficio empresarial, más recaudación fiscal del Estado. Es un win-win de manual. Mientras tanto, esta nueva organización social nos ayudará a hacer frente a los nuevos retos que representa la recuperación del país en clave pública. Un buen ejemplo ha sido el anuncio de ofrecer transporte colectivo a un euro al día. Ahora bien, todo esto el Estado tendrá que pagar. Sería normal, pues, que nadie se hiciera el remolón, ya que a todo el mundo le tocará contribuir un poco más.

Esta es la versión en castellano del articulo original publicado en el Diari d’Andorra

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