Despedidos por no estar vacunados

Enfermera vacuna a una madre y una hija. Despedidos por no estar vacunados

¿Pueden los empleados ser despedidos por no estar vacunados?

Tiene una cierta lógica que el Gobierno andorrano no pueda obligar a vacunarse a los ciudadanos. Dado que es una de las instituciones que conforman un Estado de derecho, democrático y social. Pero, ¿y las empresas? ¿Sus trabajadores pueden ser despedidos por no estar vacunados?

Las empresas no son democráticas.

Contrariamente al ordenamiento democrático del Estado, las empresas no tienen las mismas obligaciones que el gobierno. De hecho, en las empresas hay muy poca, por no decir nula, democracia. Cuando se atraviesa la puerta de la empresa para ocupar el puesto de trabajo, se aplica aquella máxima de quien paga manda. Dicho de otro modo, quien tiene el culo alquilado no se sienta cuando quiere. Incluso, en aquellas empresas en las que se aplica una organización horizontal, la decisión final siempre la acaba tomando aquel que cobra el sueldo más alto.

Además, con la variante Delta del coronavirus, se plantea un gran dilema a las empresas. Qué hacer para proteger su plantilla de la Covid? Algunas pueden seguir con el teletrabajo, aplicando el principio de que si no hay contacto, no hay infección. Pero, incluso esta solución requiere que, de vez en cuando, se realicen reuniones interpersonales.

Trabajar mezclados vacunados y no vacunados

Por otra parte, la gran mayoría de empresas han vuelto al trabajo en equipo, ya sea en sus instalaciones o en el exterior. Sin embargo, se enfrentan a un riesgo evidente, teniendo en cuenta que estos equipos pueden estar formados por vacunados y no vacunados. En efecto, sólo si toda la plantilla de la empresa está vacunada, ésta podrá seguir activa al ritmo habitual. Salvo que alguien tome una gripe o sufra un accidente inesperado.

En cuanto a los no vacunados, los hay que han decidido , por motivos diversos, no vacunarse. Ahora bien, hoy por hoy, la vacuna y cumplir los protocolos de protección frente a la infección son la única arma disponible contra el coronavirus. Como también lo es que nos enfrentamos a una pandemia entre los no vacunados. Así como sabemos que la economía de las empresas se resentirá si su actividad entra en una fase de continuas interrupciones de actividad. Como las que pueden causar los confinamientos individuales, ya sea de contagiados o de haber sido contacto de infectados.

El ejemplo de los EEUU

Por ello, es importante tener en cuenta la peligrosidad que representa trabajar codo a codo con un no vacunado. Incluyendo el riesgo para el mantenimiento de los puestos de trabajo. Estos son los que permiten pagar las facturas y llevar a casa el pan de cada día. Es en este ámbito donde las empresas tienen que tomar la palabra. Nadie pone en tela de juicio que exijan a sus empleados una determinada forma de vestir. Tampoco se cuestiona que se les obligue a usar elementos de protección individual. Así que quizá deberían requerir la vacunación obligatoria y el cumplimiento de los protocolos, sin excepciones, a todos sus empleados. Como ya lo están haciendo grandes, medianas y pequeñas empresas en los EEUU, bajo el riesgo de ser despedidos por no estar vacunados .

Esta es la versión en castellano del articulo original publicado en el Diari d’Andorra