Mejor cierra Facebook

Hombre alelado mirando pantalla redes sociales

Mejor cierra Facebook. Las esperanzas depositadas en internet, como herramienta tecnológica para hacer un mundo mejor, se han esfumado. Lo que debía ser un espacio libre donde intercambiar conocimiento se ha convertido en un negocio privado donde los humanos son la materia prima.

Revolución tecnológica sin regulación

Lamentablemente, el desarrollo tecnológico de la red se ha hecho sin regulación por parte de los poderes políticos. Los gobiernos han tirado la toalla, superados por la ignorancia respecto a los algoritmos que hacen que la red funcione. Conscientes de su fracaso, se conforman con intentar poner tasas a las corporaciones nacidas del negocio digital, para tratar de ingresar una parte de sus beneficios. Lo les pase a las personas, las consecuencias sociales del uso de las plataformas digitales, parece que les sea totalmente indiferente.

Sola ante el peligro

La humanidad se encuentra sola, una vez más. Las instituciones gubernamentales han vuelto a dejar toda la responsabilidad sobre este tema en sus manos. Es lo mismo que se ha hecho respecto a la crisis climática, y sus terribles consecuencias para la población de a pie. Los estados, incapaces de tomar decisiones valientes ante los gigantes de la energía fósil, tampoco parece que quieran parar los pies a los cabezudos de Internet.

Los héroes

Afortunadamente, existen organizaciones de activistas como Xnet, que siguen proponiendo soluciones respecto a los diversos campos relacionados con los derechos digitales y la actualización de la democracia: libertad de expresión; neutralidad de la red; privacidad de los datos; auditabilidad de los algoritmos, libre circulación de la cultura, el conocimiento y la información; mecanismos efectivos de transparencia, participación y control ciudadano del poder y las instituciones; defensa del periodismo ciudadano por el derecho a saber, informar y estar informados; lucha legal, técnica y comunicativa contra la corrupción; y la tecnopolítica entendida como práctica y acción en Red para el empoderamiento ciudadano, la justicia y la transformación democrática y social.

También se alzan voces como la de Jaron Lanier, teórico de la realidad virtual y ahora enemigo de las redes sociales. Con acierto, afirma que en ellas predominan el narcisismo risible y el exhibicionismo pueril, y que además, están dañando la conversación política.

Pero el colmo es la infelicidad que las redes sociales como Facebook están causando a muchas personas. Si en un principio esa red social las hacía felices porque se reencontraban con viejas amistades, ahora, en cambio, se encuentran atrapadas dentro de la plataforma, en una especie de burbuja algorítmica, que sólo les muestra lo que les da la razón. Y, visto lo visto, las transforma en gilipollas.

Esta es la versión en castellano del articulo original publicado en el Diari d’Andorra

Tasa de contaminación

Precisamente ahora, cuando en todo el mundo se está produciendo un claro retorno del Estado, el gobierno andorrano ha hecho una arrancada de caballo y parada de burro en el tema de la tasa sobre el carbono. Ante una triple crisis como la que nos enfrentamos, climática, económica y sanitaria, hay que aumentar el gasto público, el déficit y la deuda. De lo contrario, el desastre está servido.

La tasa verde

Lógicamente, en la recaudación fiscal la ayuda el establecimiento de una tasa verde. En serán necesarios más, de tasas. Los adversarios a la tasa del carbono alegan la poca sensibilidad hacia las firmas recogidas entre la ciudadanía. El éxito de la recogida es compresible: si a una persona que acaba de llenar el depósito en una gasolinera se le invita a firmar una petición diciéndole que es porque no pague más dinero por el mismo, su reacción será: donde debo firmar? Ahora bien, firmaría si se le explicara que, más allá de las razones económicas, hay otros factores tanto o más importantes?

Hablemos

Es un hecho que el sector ha construido un hábito entre su base de datos de clientes, con un mensaje claro: en Andorra la gasolina es barata. Por ello han mantenido una política de precios bajos. Si la gasolina es barata, lo es porque la hemos estado subvencionando a costa del medio ambiente y, por consiguiente, de nuestra salud. Dicho de otro modo, a los carburantes no se les ha aplicado los costes externos por la contaminación que genera su extracción, transformación, distribución y combustión. En otras palabras, los carburantes son baratos porque no se les ha aplicado ninguna tasa de contaminación. Por lo tanto, debemos saludar esta nueva tasa.

Subir los sueldos

Para paliar su impacto económico sólo hay que aumentar los salarios más bajos, para que las familias, los jóvenes, la clase trabajadora puedan hacer frente a la nueva gasto sin sufrir para llegar a fin de mes. Al contrario, los entendidos afirman que subiendo los salarios se observa como los precios tienden a subir. Más margen de beneficio empresarial, más recaudación fiscal del Estado. Es un win-win de manual. Mientras tanto, esta nueva organización social nos ayudará a hacer frente a los nuevos retos que representa la recuperación del país en clave pública. Un buen ejemplo ha sido el anuncio de ofrecer transporte colectivo a un euro al día. Ahora bien, todo esto el Estado tendrá que pagar. Sería normal, pues, que nadie se hiciera el remolón, ya que a todo el mundo le tocará contribuir un poco más.

Esta es la versión en castellano del articulo original publicado en el Diari d’Andorra